Oil pulling: salud bucal y microbiota

por | Oct 22, 2024 | microbiota, psiconeuroinmunología | 0 Comentarios

Oil pulling – limpieza bucal con aceite

A veces, cuando tengo la impresión de que la ciencia avanza, me doy cuenta de que esa percepción de avance es porque se ha conseguido derribar un tópico o porque se ha descubierto algo novedoso que ha permitido reforzarlo. Si has llegado hasta este post es porque tu bagaje ya venía escorado por el saber acerca de que la salud oral va mucho más allá que una sonrisa blanca, dientes alineados y chispas que deslumbran. Pero si únicamente nos centrásemos en la salud, la salud bucal es un pilar fundamental. Ya hay mucha bibliografía sobre esto.

El cuidado adecuado de la boca es un pilar fundamental para el equilibrio de la microbiota. Yo soy un pesado con esto, pero es que un ecosistema sano de microorganismos es clave para el bienestar general. En este contexto, el oil pulling ha ganado gran popularidad últimamente como una técnica de higiene bucal natural, eficaz y sencilla que puede apoyar la salud de tu microbiota y prevenir problemas relacionados con las disbiosis orales, intestinales, vaginales y la salud en general.

Es posible que todavía no la conocieses, de manera que en este post te explicaré cómo realizar correctamente un oil pulling, sus beneficios, y dónde adquirir los materiales necesarios para comenzar hoy mismo. Además, te contaré cómo esta técnica ancestral puede beneficiar a aquellos pacientes que, como muchas otras personas, padecen problemas derivados de desequilibrios en su microbiota. Algo que es normal a causa del estilo de vida actual, pero que, entre todos, estamos tratando de solucionar.

Por el principio… ¿qué es el oil pulling?

El oil pulling es una práctica de medicina ayurvédica que consiste en enjuagarse la boca con un aceite vegetal como el aceite de coco, por ejemplo. durante un período prolongado. El propósito de este enjuague es recoger todas las toxinas y bacterias que tu cuerpo ha gestionado ahí durante la noche y evacuarlas para que no las vuelvas a tragar. Esto ayuda a mejorar la salud bucal, evitar que te las vuelvas a tragar (imagínate si tienes algo de permeabilidad), prevenir enfermedades relacionadas y contribuir al equilibrio de la microbiota general del sistema digestivo. Hace tiempo que se viene hablando ya que algunos tipos de disbiosis intestinales (pSIBO, SIBO, IMO, SIFO, etc.) que también pueden tener causa desde la boca.

¿Por qué utilizar aceite de coco?

Aunque se pueden utilizar varios tipos de aceite como el aceite de sésamo o el de girasol, el aceite de coco es el más recomendado por sus propiedades antibacterianas y antifúngicas (por el ácido láurico, más que nada). Si tienes las encías muy inflamadas y te sangran con frecuencia, obtendrás mejores beneficios del aceite de sésamo.

Pues bien, ¿cómo proceder?

1. Elige el aceite adecuado

Lo ideal es usar aceite de coco virgen extra, preferiblemente orgánico. Si me preguntas el que yo compro es el de Aceite de coco virgen extra de natur green 215 mL, pero hay muchos, pregunta en tu herbolario o tienda de confianza (La kombu, El desabío, etc.). Utilizar los productos ecos y de tiendas pequeñas garantiza que tengas todos los beneficios de sus propiedades antibacterianas, sin contaminantes añadidos y que fomentes la existencia del pequeño negocio. Por otra parte, el aceite de coco también es una buena elección porque tiene un sabor agradable y suave, tiene capacidad para reducir la placa y combatir las bacterias orales dañinas, y le puedes echar un par de gotitas de aceite esencial de menta (¡por la noche no! que te despierta), de clavo o de salvia.

2. Realiza el enjuague correctamente

  • Entonces, preparas tu bote y una cuchara en el baño, tomas una cucharada de aceite de coco sólido o líquido (aproximadamente 10-15 mL) y la cuchara a lavar, no la metas otra vez en el bote, que lo inoculas con guarrería y microorganismos (te lo cuento porque a mi me ha pasado).
  • Agitas el aceite en la boca como si fuera un enjuague y te aseguras de que pase por entre todos los dientes y por toda la boca.
  • Lo siguiente es mantener el aceite en la boca entre 5 y 20 minutos con el objetivo de «atrapar» las toxinas y bacterias que estás resuspendiendo. Puede pasar que notes que el aceite se vuelve menos viscoso o más líquido, es algo normal.
  • Evita tragar el aceite durante el proceso, ya que contiene todos los derechos que te has propuesto limpiar y que estás intentando eliminar.
  • Después de enjuagar, escupe el aceite en la basura (nunca en el fregadero, pues los aceites en frío tienden a solidificar y puede atascar las tuberías).

3. Ahora es el momento de cepillar los dientes

Sus raíces se encuentran en estudios que comenzaron en la década de 1970, cuando los investigadores empezaron a descubrir conexiones entre el estrés y la susceptibilidad a enfermedades. Desde entonces, la PNI ha ido evolucionando hasta incluir una comprensión más amplia acerca de cómo el sistema endocrino también juega un papel crucial en estas interacciones y cómo la exposición a determinados factores del entorno interfieren en las complejas rutas metabólicas, incluyendo los nuevos contaminantes (o disruptores endocrinos).

Una vez que hayas terminado con el oil pulling, ya puedes enjuagar la boca con agua y cepillarte los dientes como de costumbre. Es recomendable utilizar un cepillo suave y una pasta dental sin flúor ni productos químicos agresivos para evitar dañar tu microbiota oral. Cuidado con las que parecen naturales de las grandes superficies porque es probable que contengan dióxido de titanio. Te dejo aquí algunos ejemplos de los ingredientes que debe tener el dentífrico si te está costando mucho encontrar marcas saludables:

  • Coco.
  • Salva.
  • Aceite de oliva.
  • Árbol del té.
  • Ácido hialurónico.
  • Sésamo.
  • Ácido láurico.
  • Hierbas triphala.
  • Miswak.
  • Clavo.
  • En la tienda ecológica seguro encontrarás Ratania de Weleda.

Te habrás dado cuenta que son ingredientes que puedes reconocer, o por lo menos imaginar cómo se han conseguido. De eso se trata, de que todo lo que puedas usar para con tu cuerpo lo puedas, al menos, identificar.

4. Frecuencia

Lo ideal es hacer el oil pulling todas las mañanas, en ayunas. Sin embargo, es posible que no puedas comprometerte a hacerlo a diario (trabajo, transportes, viajes, etc.). En ese caso, plantéate objetivos más pequeños, como intentar realizarlo al menos 3 ó 4 veces por semana, o en el fin de semana. Esto también te aportará beneficios notables fuera del contexto de la terapia de medicina integrativa. Si estás agradecida de haber descubierto cómo hacerlo y empiezas a notar mejorías escríbeme un WhatsApp para que podamos celebrarlo juntos o ¡déjame una reseña en Google! que me ayuda mucho, de verdad.

Beneficios del oil pulling para la microbiota y la salud oral

Ahora vamos con la mandanga, la parte más interesante que realmente es lo que a mí me estimula para seguir por aquí y para acompañarte en tus procesos de conquista de la salud.

1. Reducción de la placa y las bacterias

Lo primero, es que diversos estudios han demostrado que el oil pulling puede reducir significativamente la acumulación de placa y la presencia de bacterias orales como el Streptococcus mutans, uno de los principales responsables de las caries. Recuerda que puedes contrastar la información de lo que te llega en portales de búsqueda académicos como Google Scholar o SciELO, por ejemplo.

2. Prevención de la disbiosis oral

Un desequilibrio en la microbiota oral puede llevar a problemas como el mal aliento, la caries, las enfermedades periodontales o, incluso, cardiovasculares (¡Pídeme un reel!). El oil pulling actúa eliminando las bacterias patógenas, y ayudando a que mantengas una microbiota equilibrada y saludable.

3. Relación entre la disbiosis intestinal y vaginal

El estado de la microbiota oral influye en otras partes del cuerpo (somos lo que comemos, insisto), especialmente el tracto digestivo. Las bacterias dañinas de la boca pueden pasar al sistema digestivo, contribuyendo a la disbiosis intestinal, y un desequilibrio en la microbiota que puede causar problemas digestivos, autoinmunes y sistémicos. Incluso puede estar relacionado con alteraciones en la microbiota vaginal, afectando la salud del aparato reproductor. Estos órganos comparten adventicia y existen sistemas de intercomunicación entre ellos.

4. Mejora general de la salud bucal

La técnica del oil pulling ha demostrado ser efectiva para esto, y es una manera activa de emprender medidas que te echen una mano en reducir el mal aliento, en prevenir las enfermedades que afectan a las encías y en mejorar la sensibilidad dental.

Además, al ser una práctica completamente natural (y milenaria), es adecuada para personas que buscan evitar productos químicos agresivos, tratan de minimizar la exposición a contaminantes y que, de algún modo, también están implicados con el medio ambiente.

Materiales para hacer oil pulling

A continuación, te dejo aquí algunas recomendaciones sobre dónde comprar los materiales que necesitarás para comenzar a poner en práctica el oil pulling:

Aceite de coco orgánico

Busca siempre aceite de coco virgen extra y orgánico. Puedes encontrarlo en tiendas locales de productos ecológicos o en farmacias online, como Coliseum. Existen opciones específicas para oil pulling, que incluyen fórmulas suavizadas sin alcohol ni aditivos, ideales para quienes buscan una experiencia más directa, o con menos rodeos (por ejemplo, whitening coconut pulling oil).

Raspador de lengua

Aunque no es algo estrictamente necesario para el oil pulling, un raspador de lengua puede ayudarte a complementar tu higiene bucal y ayudar a eliminar las bacterias acumuladas en la superficie de la lengua (por cierto, ¿te interesaría saber más sobre cómo es este órgano? ¡pídemelo en las redes sociales!). Los raspadores de cobre son una excelente opción debido a sus propiedades antifúngicas. Para los hongos (levaduras como las cándidas) son sensibles a la exposición al cobre (no pueden respirar y se ahogan).

Pasta dental sin flúor

Después del oil pulling, es recomendable cepillarse los dientes con una pasta dental libre de flúor y otros productos químicos agresivos. El objetivo de esto es evitar alterar la microbiota oral. Hay muchas opciones naturales disponibles en tiendas especializadas. Pregunta o escoge entre las opciones que te he dejado más arriba.

Carbón activo (opcional)

Si buscas un enjuague más potente, puedes optar por aceites para oil pulling que incluyan carbón activo, conocido por sus propiedades desintoxicantes. A ver, el carbón activo puede es un material con una porosidad inmensa, de manera que absorbe todo lo que esté a su alcalde y a su paso. Utilizar este material aumenta los beneficios «de la absorción» ayudando a eliminar toxinas adicionales, pero cuidado porque también es altamente abrasivo y te puedes fastidiar el esmalte. Por eso se dice que es útil para blanquear los dientes de forma natural. Y, como todo, usarlo sin tener control de ello puede pasarte factura, así que precaución con él si es que lo usas.

Conclusión: ¿es el oil pulling adecuado para ti?

El oil pulling es una técnica sencilla y natural que no solo mejora tu salud bucal, sino que también contribuye al equilibrio de tu microbiota oral (y en consecuencia estomacal e intestinal).

Practicar el oil pulling puede ser un factor de mucha influencia en el tratamiento de las disbiosis orales, esofágicas, estomacales, intestinales y vaginales. Si estás entre los pacientes que está tratando de restaurar el equilibrio microbiológico del organismo, trata de integrar esta práctica en tu rutina diaria como coadyuvante.

Eso sí, hay que recordar siempre que el oil pulling no sustituye a los tratamientos convencionales, pero sí puede ser un complemento eficaz para preservar la salud oral y, en consecuencia, del organismo. Para más información o para personalizar tu tratamiento, no dudes en ponerte en contacto conmigo en la clínica de Psiconeuroinmunología.

¡Un fuerte abrazo!

En los últimos años, el concepto de permeabilidad intestinal ha pasado a formar parte del lenguaje habitual de muchas personas interesadas en su salud digestiva e inmunológica. Sin embargo, esta popularización no siempre ha ido acompañada de una comprensión profunda de lo que realmente implica la función barrera intestinal, ni del papel central que desempeña la microbiota intestinal en su regulación.

Lejos de ser algo pasivo, que nos va o nos viene según condiciones, es al revés, pues la barrera intestinal constituye un sistema dinámico, altamente regulado, cuya función principal no es impedir el paso de todo, sino regular de forma selectiva qué puede atravesar el epitelio intestinal y en qué condiciones. Comprender esta idea es fundamental para alejarse de interpretaciones simplistas y alarmistas.

Para que nos entendamos. Si hacemos un zoom ultra profundo en el límite que separa una célula intestinal de la otra. Ahí es donde sucede «esto» de la permeabilidad intestinal. Esta barrera actúa (te pongo una analogía) como las puertas automáticas de la estrella de la muerte.

En este artículo voy a profundizar en los componentes de la barrera intestinal, en el concepto fisiológico de la permeabilidad intestinal, en su relación con la microbiota y el sistema inmune, y en las estrategias generales de regulación descritas en la literatura científica (hasta 2024).

La barrera intestinal: una superficie clave para la homeostasis

La «pared» intestinal [un apunte: a nivel histólogico, nos pasa a los biólogos que eso de pared nos suena a bacteria o a planta, pero también sabemos que se aceptan otras formas de hablar en otras disciplinas (FIPAT, 2008; y Miguel Rubio, un gran profesor)]. Bueno, el caso, la «pared intestinal» cubre una superficie aproximada de 400 m², lo que la convierte en una de las mayores interfaces entre el medio externo y el organismo. Su función principal es doble y aparentemente contradictoria: por un lado, permite la absorción de nutrientes, agua y electrolitos, y por otro, evita la entrada incontrolada de antígenos, microorganismos y toxinas.

Para cumplir este papel, la barrera intestinal no puede entenderse como una única estructura, sino como la interacción coordinada de varios sistemas. Clásicamente, se distingue entre una barrera externa o física y una barrera interna o funcional, cuya comunicación constante permite mantener una permeabilidad equilibrada.

Componentes de la barrera intestinal

El epitelio intestinal: una monocapa altamente especializada

La barrera intestinal está formada por una monocapa continua de células epiteliales, organizadas de forma polarizada y unidas entre sí por complejos proteicos que garantizan tanto la integridad estructural como la funcionalidad del tejido. Es decir, entre tú y el mundo sólo hay una línea de células, como estas:

Permeabilidad intestinal

Dentro del epitelio intestinal se encuentran distintos tipos celulares, cada uno con funciones específicas:

  • Enterocitos. Constituyen aproximadamente el 80 % de la barrera y participan activamente en la absorción de nutrientes.
  • Células caliciformes. Encargadas de producir el moco que recubre la superficie intestinal. Esto es algo muy a tener en cuenta cuando hablemos de microbiota.
  • Células de Paneth. Secretan péptidos antimicrobianos y contribuyen al control del ecosistema microbiano.
  • Células enteroendocrinas. Liberan hormonas y neuropéptidos implicados en la regulación digestiva y metabólica.
  • Células M. Especializadas en la presentación de antígenos al sistema inmune asociado a la mucosa.

Esta diversidad celular refleja que la barrera intestinal no es una simple pared, sino un órgano sensorial, inmunológico y metabólico.

La capa de moco: primera línea de contacto con la microbiota

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